Ese punto de inflexión
Obvio, jodido, decisivo
ese corazón entre dos tierras
con la jaula abierta
A veces doy dos pasos
y me creo libre
A veces vuelvo a entrar
y deseo que se cierre la puerta
Sólo para no dejar atrás lo que fuimos
sólo para no perderme en este viaje
sin billete de vuelta hacia ti
Ni siquiera estoy segura de tener
un billete de vuelta a mí misma
Vendrá el vendaval
y me pillará en bragas
en brazos de un extraño
en el cigarro de después
o en el de "hasta nunca"
o tal vez llorando en el espejo
con la vida pisándome los talones
y el calendario apuntándome acusador
No cumplí ni una sola
de mis promesas de libertad
de libertinaje
de dejar volar el pelo al viento
y mi aroma en camas ajenas
No le he ganado
el pulso a mis debilidades
Mis inseguridades
siguen siendo los monstruos
que duermen debajo de mi cama
-debajo de mi piel-
Y mi vida entera
podría resumirse
en un quiero y no puedo
en un no quiero pero debo
en un no sé lo que quiero
o lo que debería querer
Desde la celda
se aprecia el sol a ratos
Y yo soñaba
con bañarme entera en él
aunque eso significara
dejar nadar en tus ojos
Ahora los contornos
se difuminan
los deseos ya no se camuflan
ya no hay prohibiciones
el mundo es mío
pero lo siento extraño
Ahora que puedo tenerlo todo
no estoy segura de querer nada
Ahora volvería
a nadar en tus ojos
A encontrar paz
en tus aguas tormentosas
A refugiarme
en la calidez menguante
de la estabilidad cómplice
Cerraría mi cajón de reproches
de ruegos y preguntas
Y volvería a ti
A tus consejos a destiempo
a tu crudeza desmedida porque sí
al pacto de no agresión porque no
A recuperar mi fe en mi misma
de tus manos
Volvería a tu guante
como halcón adiestrado
a volver a reconocerme
en mi punto de anclaje
hasta nuevo aviso
hasta necesitar
volver a desconocerme
hasta nuevo punto de inflexión
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